Una agrupación de empresarios Pymes, autónomos, docentes, dirigentes sociales, nacionales y profesionales de diferentes rumbos comenzaron a generar un núcleo de ideas y lanzaron su Manifiesto para salir de los falsos populismos

MANIFIESTO FUNDACIONAL
ALTERNATIVA PRODUCTIVA 2027
El nombre todavía no es definitivo, pero expresa lo que somos y lo que queremos. Ni populismo de izquierda. Ni populismo de derecha. Argentina productiva y humana, en concordancia con nuestro sistema político y jurídico que emana de nuestra Constitución Nacional
Algunos pasajes del encuentro:
https://www.youtube.com/watch?v=fDinw0xe7mM
https://www.youtube.com/watch?v=O9gw7bBYK9A
https://www.youtube.com/watch?v=CUt43WpRReQ
https://www.youtube.com/watch?v=c_6LjQkBc-8
https://www.youtube.com/watch?v=EOQHLVqw2Vs
MANIFIESTO
- Somos la alternativa productiva, con educación y trabajo.
No somos la derecha ni la izquierda. Somos los que madrugan, producen, estudian, invierten, enseñan y sostienen a la Argentina real. No vinimos a repartir una torta cada vez más chica ni a discutir cómo achicarla: vinimos a agrandarla. Queremos trabajo, producción y dignidad para todos. Este espacio NO tiene un candidato iluminado o mesiánico predeterminado, sino que pretende crear liderazgos y elegir representantes entre los que mejor interpreten nuestras premisas fundamentales, sean o no de este espacio o de otros. Porque ya fracasaron los extremistas, los que degradaron el concepto del Estado presente y los malversadores de la libertad. - Basta de los dos populismos.
Fracasaron las promesas y relatos salvadores, iluminados, mesiánicos. El populismo de izquierda y el populismo de derecha nos dejaron división, pobreza y cansancio moral. Nos dijeron que fuera de ellos no había nada. Pero somos cada vez más los que queremos liberarnos de ellos. Y de nosotros depende el cambio, no lo esperemos de los mismos de siempre ni de los que saltan para todos lados para preservar privilegios. - A las cosas. Sin dogmas.
“A las cosas”, decía José Ortega y Gasset. Menos consignas vacías. Menos grietas rentadas. Más debate serio sobre problemas concretos. Sin ideologías cerradas, sin prejuicios, ni cuestiones personales. Sin fanatismos. Con racionalidad, evidencias y sentido común. Recordamos al filósofo en esa radiografía que nos interpela; ¡Argentinos, a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que dará este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas, directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal.” - Salir del laberinto por arriba.
Argentina no está condenada. Está atrapada en un péndulo que la asfixia. Como enseñaba Leopoldo Marechal, de todo laberinto se sale por arriba. Con creatividad. Con valentía. Con una mirada superadora que no repita recetas fracasadas. Vamos a definir una nueva racionalidad sobre la base del sentido común, una verdadera calidad institucional, la República, democrática y participativa, el modelo de desarrollo a futuro, involucrando a todos los sectores y no solo a un grupo, sin sectarismos; el futuro del trabajo, la Inteligencia Artificial, el reemplazo del trabajo por la robótica, las oportunidades de la defensa de los recursos naturales y el medioambiente, las nuevas energías renovables con visión y valor productivos, reconvertir la población para esos desafíos y los nuevos oficios del futuro y la capacitación. - Faltamos nosotros: la gente común.
Los ciudadanos libres y responsables. Los que pagan impuestos. Los que cumplen la ley. Los que creen en la República. No queremos quedar rehenes de dos extremos que ya demostraron sus límites. Es el tiempo del equilibrio inteligente, productivo y moral del país tome la palabra. - El TODO vale más que la suma de las partes.
No buscamos iluminados ni líderes providenciales. No creemos en egos que compiten por el número uno, sino en liderazgos, y en que Todos valen más que la suma de las partes. Creemos en una comunidad organizada donde el liderazgo surja del mérito, la honestidad y el compromiso con el bien común, con el otro, base de la amistad social. - Nueva Economía Social de Mercado.
Mercado, sí. Pero productivo y humano. Propiedad privada, sí. Pero como herramienta de progreso horizontal, no como privilegio concentrado. Estado necesario, inteligente y eficiente, que arbitre reglas claras y estables para que el sector privado crezca, invierta y genere empleo. La Economía Social de Mercado es nuestro Norte, donde el capital y el trabajo sean aliados para que la propiedad privada sea para todos y la libertad sea un valor para el bien de todos. - Reforma tributaria justa y productiva.
Menos impuestos para quien produce y trabaja. Fin de privilegios fiscales para el especulador y el “vivo” del sistema. Eliminaremos exenciones injustificadas y con esos recursos incentivaremos el consumo, salarios y reduciremos la carga sobre Pymes, el campo, la industria, los trabajadores y economías regionales. Evaluaremos las mejores propuestas de reforma tributaria con la premisa de que «Que paguen todos para que Todos paguen menos». Que nadie sea castigado por invertir y generar empleo. - Emergencia Humanitaria y Laboral.
Ningún joven condenado a la calle. Ninguna familia resignada a la exclusión. Proponemos un programa masivo de formación en oficios, capacitación técnica y actitudinal y articulación con empresas y cooperativas. Volver a abrir las persianas de fábricas, talleres, negocios, Pymes, industria y el campo y de todas las cadenas. El trabajo es dignidad y orden social. Entrenamiento físico, sanitario, laboral y actitudinal. Para todas las edades, jovenes y adultos, así como personas con discapacidades que puedan desarrollar sus talentos. Cuando se levantan las persianas entra el trabajo. - Desarrollo productivo federal.
Nuevas cadenas de valor. Pymes fuertes. Cooperativas modernas y competitivas. Grandes industrias poblando el interior. Incentivar la migración hacia pueblos y ciudades intermedias. Recuperar la clase media. Con los mayores recursos inyectados de una reforma tributaria justa, reconstruir el mercado interno para recomponer el consumo y la inversión, para que trabajadores y jubilados puedan vivir con dignidad y así repoblar el interior del país con nuevas ciudades y empresas. Revalorizar el concepto de familia y gobernar para las familias y sus proyectos. - Recuperación de valores y amistad social.
Respeto. Educación. Cortesía. Diálogo, buen trato. Amor social. La política no puede ser un campo de batalla permanente. Las políticas de Estado deben durar más que un mandato o dos y no depender del péndulo ideológico. Tratarnos bien es la base de la convivencia, la concordia y la paz social. Queremos un país integrado, donde no se maltrate a los más vulnerables, no se les robe la esperanza a los enfermos ni se les quiten los medicamentos y tratamientos a discapacitados. Donde se recompongan los lazos sociales. - Defensa irrestricta de la democracia.
Rechazamos toda forma de abuso de poder. Rechazamos la intimidación a la prensa. Rechazamos la manipulación institucional y la violencia para silenciar voces críticas. La República no se negocia. Las reglas no se tuercen según la conveniencia del momento. Soñamos con la integración de todos los poderes y de las provincias, bajo un sistema y un espíritu federal, republicano y democrático de verdad. - Derechos Humanos sin sesgos.
Defendemos los derechos humanos en su integralidad, sin apropiaciones partidarias. Desde la Constitución —incluido el artículo 14 bis— y desde las fuentes universales de los Derechos del Hombre. Primero los más vulnerables: los pobres, los discapacitados, los excluidos, los jubilados, las personas en situacíón de calle. Primero, los últimos. - Educación como columna vertebral.
Reconstrucción de la escuela pública y privada subsidiada en sectores vulnerables. Fortalecimiento de escuelas técnicas y de oficios. Educación vinculada al trabajo, la ciencia y la innovación. Igualdad real de oportunidades. Tenemos un programa de educación a padres para infundir en sus hijos valores y la virtud del estudio. - Ciencia, tecnología y salud como estrategia nacional.
Sin inversión de largo plazo no hay Nación posible. Apostamos a la investigación, la tecnología aplicada, la industria del conocimiento y un sistema de salud robusto y federal, con la ciencia como locomotora del progreso, reivindicando el Conicet, el INTA, el INTI y todos los organismos públicos orientados al futuro. - Geopolítica y soberanía inteligente.
Política exterior y geopolítica consistente, sostenible y madura, multilateralismo, con relación diplomática y comercial todos los países y mercados, con apertura inteligente y recuperar el valor de la carrera diplomática. Defensa del medioambiente como un pilar del desarrollo productivo y una producción que cuide el ambiente. Debate serio sobre tierras en zonas de frontera, recursos estratégicos y acuerdos internacionales. La soberanía no se declama: se planifica. - Contención social con organizaciones de base.
Creemos en la integración entre el Estado, la sociedad civil, la Iglesia Católica y los credos cristianos, judíos y musulmanes, las ONGs y organizaciones comunitarias para conseguir objetivos comunes, espirituales y trascendentes, para evitar que la desesperanza derive en violencia. La paz social es un bien supremo. El Estado debe ser el primer aliado de las organizaciones sociales y a los credos de la sociedad civil. - En el corto plazo, salir de la trampa.
Hoy la rentabilidad está en la especulación financiera y no en la producción de bienes y servicios. Empresas que cierran, empleo que se pierde, clase media que se encoge. Esta dinámica nos empuja a una “latinoamericanización” regresiva que no refleja nuestra historia. Hay que cambiar incentivos ya. El país no debe ser sólo para el 20% de la población, sino para todos los argentinos y los que en el futuro quieran habitar el suelo argentino para producir y crecer. - En el largo plazo, construir la Nación.
Educación. Ciencia y tecnología. Salud. Inversiones productivas sostenidas. Definición geoestratégica clara. Política exterior coherente. Revalorizar al personal de carrera de todos los organismos del Estado, con incentivos y capacidad de maniobra, dar incentivos a municipios y provincias para ser mas eficientes en todos los órdenes. - La Argentina no necesita más gritos. Necesita grandeza.
No necesita extremos. Necesita equilibrio creativo. No necesita mesías ni salvadores iluminados. Necesita ciudadanos comprometidos, libres de verdad, con coraje, pero sin arrogancia ni autoritarismo. El equilibrio y la prudencia, racionalidad, confiabilidad y previsibilidad, son las virtudes aristotélicas del político que mide las consecuencias de sus actos y es el lugar donde puede reconstruirse la Nación sin dar saltos al abismo.
Alternativa 2027 nace para convocar a esa mayoría silenciosa que trabaja, produce y no quiere que otros decidan por ella. Necesitamos comprometernos con nuestro presente si deseamos aspirar con sinceridad a un mejor futuro.


